Las adicciones desde una mirada ética

Las conductas adictivas las podemos definir como el uso o abuso de ciertas sustancias legales o ilegales, que se convierten en el eje fundamental del estilo de vida de una persona. Suelen pasar ocupar demasiado tiempo de su vida y eso afecta a su ámbito psíquico, social, cultural y también al espiritual.

Las clinicas de psicólogía en San Cugat pueden ayudarte con estas patologías, pero vamos a contarte más sobre el tema:

Suelen caracterizarse por su capacidad para aliviar algún tipo de malestar o dar placer inmediato. Este es el motivo por lo que genera dependencia. Estamos ante unas sustancias que proporcionan un patrón a la hora de comportarse que lleva irremediablemente al deterioro de la persona a todos los niveles.

Además, podemos señalar que suelen terminar en depresión, baja autoestima o un control de los impulsos bastante leve o incluso inexistente. La persona se obsesiona con esto y lo busca, aunque sabe que se hace daño a sí mismo y a los demás.

Las que más conocemos las originan sustancias químicas y suelen ser a las que más importancia se le dan. En las conductas adictivas que producen las sustancias químicas hay que tipificar el alcance y las características. Las drogas ilegales son consideradas las que más daño hace, por el poder de adicción, intensidad y el rápido deterioro que suele producir en quienes las consumen.

Las drogas que están legalizadas como el alcohol o el tabaco, también se deben tener en consideración. Ellas son las iniciadoras, ya que llevan al uso de las ilegales. Al principio el individuo es captado por un consumo experimental para buscar nuevas sensaciones que lo relajen. Estas drogas legales suelen muy eficientes para sobrellevar las tensiones de la vida cotidiana, pero son responsable del grupo que producen la mayor pérdida de vidas humanas en nuestra sociedad.

 

 

Chile entre los países menos “amigables” el mundo

Chile entre los países menos “amigables” el mundo

Existe una frase que dice” “Y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero”. El mal carácter del chileno parece que ha llegado a un ranking sobre la recepción a extranjeros en las diferentes naciones del mundo.

Según Expat Insider 2016 index de InterNations en donde se hicieron entrevistas a más de 14.000 personas, Chile aparece en el lugar 45 de 67 en la lista general. En cuanto a calidad de vida Chile está en la posición 39, si se indaga más, en cuanto a la facilidad que tienen los extranjeros para instalarse en otra nación se ubica en el puesto 50. México, Costa Rica y Uganda son los líderes de la categoría.

En cuanto a los mejores lugares para trabajar, Chile está en el lugar 45, siendo los peores Brasil, Italia y Grecia. En cordialidad el país quedó en el puesto 57.

Los más amigables en el global:

  1. Taiwan
  2. Uganda
  3. Costa Rica
  4. México
  5. Colombia
  6. Oman
  7. Filipinas
  8. Nueva Zelanda
  9. Vietnam
  10. Portugal

Los 15 menos amigables:

  1. Hong Kong
  2. Bélgica
  3. Finlandia
  4. Alemania
  5. Francia
  6. Chile
  7. Austria
  8. Rusia
  9. Dinamarca
  10. Qatar
  11. Suecia
  12. Noruega
  13. Suiza
  14. República Checa
  15. Arabia Saudita
  16. Kuwait


Es ciertamente curioso que Chile, quizás el país más seguro de toda Latinoamérica y especialmente considerado por su buen nivel general de vida, sea uno de los menos amigables, aunque como se puede ver en la lista, hay países de alto desarrollo económico que también están en esa lista en los puestos más bajos de amabilidad. ¿Realmente son los chilenos tan poco amables? ¿Cuál es la razón de ese carácter tan aparentemente arisco? Buenas preguntas ¿no creen? Da que pensar desde luego.